viernes, febrero 20, 2026
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Carne cara: algunos sacrifican cantidad por calidad, otros optan por el pollo

Aumento en el Precio de la Carne: Impacto en los Hogares de Buenos Aires

La carne vacuna en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires ha experimentado un aumento de entre el 20% y el 30% en solo dos meses, superando a la inflación general y cambiando los hábitos de compra de los consumidores.

Una reciente inspección en diversas carnicerías de la Capital y el Conurbano revela diferencias significativas en precios y un cambio notable en el comportamiento de los compradores: se opta por menor cantidad, se buscan ofertas y los consumidores se están desplazando hacia cortes de carne más económicos, e incluso hacia pollo y cerdo.

Incremento Abrupto de Precios en el Conurbano

En localidades como Avellaneda, los comerciantes de carne han notado un aumento drástico y una caída en la demanda. En una carnicería de la calle Belgrano, el precio del lomo asciende a $21.000, y el bife de chorizo alcanza los $20.500. La tapa de asado se ofrece a alrededor de $15.000, y la tapa de nalga a $15.900.

Precio de Cortes Clave en Aumento

A pocas cuadras, otro local refleja el fenómeno: el roast beef, que antes costaba $12.900, ahora se ofrece a $15.000. En French al 18, los precios son igualmente preocupantes: vacío a $18.650 y lomo a $21.950, por mencionar algunos.

Cambio en los Hábitos de Compra

Roberto, un carnicero consultado, afirma que el aumento acumulado en los últimos dos meses se aproxima al 30%. «En diciembre, la tapa de asado estaba a diez mil», recuerda. Actualmente, la carne picada y el roast beef son los más vendidos, mientras que los cortes más costosos han visto una disminución en su demanda.

Diferencias en la Elección del Corte

La comparación de precios muestra un escenario revelador. Mientras que la tapa de asado se sitúa en alrededor de $16.000, la falda se consigue por unos $13.000. Esta leve diferencia puede ser determinante en barrios de menores recursos, donde los cortes de lujo tienen escasa rotación.

Un Mismo Patrón en el Centro Porteño

En el centro de la ciudad, la situación no es diferente. En Balvanera, un frigorífico en la avenida Independencia vende el roast beef y la paleta a $15.000, mientras que el lomo varía entre $21.000 y $26.000, dependiendo de la oferta y la demanda.

Preferencias de los Consumidores

José, el encargado del frigorífico, declara que los cortes más económicos son los más buscados. «Cuando la carne se eleva tanto, la gente prefiere cambiar al pollo,» asegura, resaltando así la nueva tendencia en el consumo.

Promociones y Estrategias de Ventas

A pesar de las promociones, como «2 kilos por un poco menos», los comerciantes admiten que han visto una disminución en el volumen total vendido. El encarecimiento de la carne obliga a muchos a ajustar sus hábitos de compra, comprando en menor cantidad y con mayor frecuencia.

Un Mapa Fragmentado del Consumo

En el norte de la ciudad y en barrios más favorecidos, los cortes premium continúan siendo comprados. En lugares como Belgrano y Palermo, el lomo y el bife de chorizo, incluso a precios elevados, siguen teniendo buena salida.

Preferencias de Clientes con Mayor Poder Adquisitivo

Quienes tienen mayor capacidad de gasto prefieren adquirir menos cantidad pero de mejor calidad. Esto demuestra que, aunque los precios sean altos, el consumo de cortes selectos como entraña y vacío persiste en estas áreas.

Impacto en la Mesa Diaria

La conclusión general es clara: los carniceros opinan que el incremento ha sido veloz y desproporcionado en relación a la inflación. Esta situación no solo afecta las estadísticas, sino que también provoca cambios tangibles en la dieta diaria, en la frecuencia de asados y en la selección de cortes que los consumidores eligen para sus comidas.

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