El Gobernador Llaryora Impulsa Nueva Ley para Regular Naranjitas en Córdoba
El anuncio del proyecto reaviva el debate político sobre el control del espacio público
El gobernador Martín Llaryora ha presentado un proyecto de ley en la Unicameral que busca prohibir la actividad de naranjitas ilegales y limpiavidrios en toda la provincia de Córdoba. Esta iniciativa reaviva la discusión política en torno al control del espacio público y subraya el compromiso del oficialismo de respetar la autonomía de los municipios.
La propuesta tiene como objetivo principal erradicar prácticas extorsivas en la vía pública, pero también garantiza que serán los intendentes quienes decidan si permitir, regular o prohibir estas actividades en sus áreas. Esta decisión ha reabierto el debate entre los distintos sectores de la oposición, que presentan posturas variadas sobre el tema.
Reacciones Opositivas al Anuncio
Uno de los primeros en expresar su opinión fue el legislador Gregorio Hernández Maqueda. Para él, el anuncio representa un avance en una lucha que ha liderado durante más de tres años. “Estamos cerrando una etapa crucial, reconociendo la grave situación que enfrentan los cordobeses ante estas prácticas”, afirmó.
No obstante, Hernández Maqueda, de la postura más rígida del liberalismo, enfatizó que el proyecto debe plasmarse en una norma “clara y efectiva”. Expresó su preocupación de que pudiera convertirse en una “nueva trampa del oficialismo”. Su posición es clara: se debe avanzar hacia una prohibición total, a fin de evitar que se institucionalicen mecanismos que faciliten el abuso.
Expectativas sobre la Regulación Municipal
Desde un enfoque diferente, el radical Dante Rossi ha centrado su atención en la respuesta del municipio capitalino. Rossi ha pedido al intendente Daniel Passerini que aclare cómo se regulará la actividad en Córdoba, epicentro del problema. “No puede ser que enfrentemos estas dificultades sin haber pensado en soluciones previas”, criticó Rossi, señalando errores pasados en la gestión de problemas similares.
Rossi propuso un proyecto alternativo que declara una emergencia en estacionamiento y establece un sistema de regulación transitorio. Este plan incluye un registro en 15 días, permisos temporales con identificación y programas de inserción laboral para desarticular la actividad progresivamente. A diferencia de Hernández Maqueda, Rossi rechazó la prohibición total de los limpiavidrios, subrayando la necesidad de abordar las profundas raíces sociales del fenómeno. “No podemos tapar la pobreza con una ley”, argumentó.
Avenidas de Diálogo y Futuras Regulaciones
El envío del proyecto por parte del Ejecutivo ha reactivado la conversación sobre varias iniciativas opositoras que estaban en suspenso. Entre estas, se destaca una propuesta de Oscar Agost Carreño que comparte similitudes con la del Gobierno, ya con apoyo incluso dentro del oficialismo.
Con este contexto, el debate en la Legislatura provincial promete intensificarse. No solo se discutirá la naturaleza de la prohibición, sino también el equilibrio entre seguridad, autonomía municipal y contención social. El oficialismo buscará mitigar el impacto social de la medida con programas de reinserción laboral, una preocupación que también es compartida por diversos proyectos opositores.
A medida que se acelera el debate en la comisión de Seguridad bajo la presidencia de Juan Manuel Llamosas, se espera que se establezcan diálogos informales entre oficialistas y opositores. Hay una clara intención dentro del Partido Justicialista de avanzar rápidamente en la compatibilización de proyectos para llegar a un consenso que sea aprobado en las próximas semanas.
