Crisis en el PAMI de Córdoba: Jubilados en la cuerda floja
La situación en el PAMI de Córdoba ha alcanzado niveles críticos, generando un verdadero caos para los jubilados, quienes se ven obligados a enfrentar demoras que superan los cuatro meses para acceder a estudios diagnósticos.
Desde diciembre de 2025, los afiliados a este sistema de salud se enfrentan a la agotadora realidad de turnos diferidos y cupos limitados en clínicas. Este colapso afecta a más de 5,5 millones de jubilados en Argentina, pero es en la provincia de Córdoba donde las deficiencias se hacen más evidentes. Las clínicas están al borde del colapso financiero, mientras los municipios se ven obligados a intervenir en la atención de una población que necesita respuestas.
La cruda realidad: turnos imposibles
Susana Núñez, secretaria de Finanzas de la seccional 6 de PAMI del gremio UTI, manifestó en el programa Punto y Aparte que el problema es sistemático. «Los cupos de estudios en todas las clínicas han sido restringidos», aseveró. Esto deja a muchos jubilados en un círculo vicioso: van al médico de cabecera, piden un estudio, se presentan en la clínica y descubren que no hay disponibilidad. El procedimiento adicional para conseguir autorización desde el PAMI solo agrava la situación, donde los casos no urgentes quedan en una interminable lista de espera.
Financiamiento precario y atención insuficiente
El sistema enfrenta un desfinanciamiento alarmante, explicó Núñez. «El PAMI no paga las facturas en su totalidad, solo una parte y con demoras», agregó, advirtiendo que este modelo de cuotas genera tensiones financieras en las clínicas. El presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios Privados de Córdoba, Ignacio Escuti, corroboró esta situación. La falta de actualización de los aranceles en los últimos tres años, sumada a las restricciones en la atención, está llevando a clínicas a cerrar sus puertas. Este es el caso del Sanatorio Sudeste de Marcos Juárez, que dejó a 5,000 afiliados sin atención cercana.
Impacto humano: trabajadores y jubilados en crisis
El deterioro del servicio tiene consecuencias severas para los empleados del PAMI, quienes enfrentan un ambiente laboral cada vez más hostil. «Los jubilados llegan con mucha carga emocional», comentó Núñez. Imágenes de desesperación en salas de espera se han vuelto comunes, y las agresiones a trabajadores son una realidad preocupante. Para visibilizar su situación, el gremio ha comenzado una campaña informativa en las oficinas, destacando que los empleados no son responsables del colapso del sistema.
Momentos críticos para el sector salud
La falta de mejoras en las condiciones salariales para los trabajadores del PAMI es otro factor de tensión. «Todo el 2025 ha pasado sin nuevas paritarias», denunció Núñez. Con la pérdida de poder adquisitivo y un creciente desgaste emocional, los empleados sienten el peso de una responsabilidad que, en muchos casos, no pueden cumplir.
En una época donde la salud debería ser una prioridad, la situación en el PAMI de Córdoba plantea serias interrogantes sobre el futuro del cuidado de nuestros jubilados y de los trabajadores que los asisten. Con la mirada puesta en un cambio necesario, tanto el sector salud como las autoridades deberán tomar medidas urgentes para revertir esta situación crítica.
