Jugadoras de fútbol rompen el silencio sobre el abuso en el deporte argentino
En un conmovedor evento realizado en el Senado, varias futbolistas se unieron para compartir sus experiencias de acoso y abuso por parte del exentrenador Diego Guacci. Sus testimonios ponen de relieve la dolorosa realidad que enfrentan muchas mujeres en el ámbito deportivo.
Valientes voces se alzan en el Senado
A cuatro años de que la FIFA decidiera no sancionar a Diego Guacci, más jugadoras se han atrevido a hablar. Durante el encuentro «La voz en primera persona: hablan las jugadoras», futbolistas y periodistas compartieron relatos de situaciones de abuso sexual, psicológico y hostigamiento que vivieron.
Relatos impactantes de abuso
Magdalena Videla, jugadora de Platense, expuso una dura vivencia: «Me hostigaba por mi sexualidad. Si no estaba con mi pareja, me hacía sentir que mi rendimiento dependía de ello». El miedo y el aislamiento se convirtieron en su día a día, debiendo bañarse sola en un vestuario enorme, temerosa de lo que podría suceder.
Hablar por las nuevas generaciones
El testimonio de Mabel Velarde, exjugadora de la Selección de Ecuador, resonó en el auditorio: «He decidido hablar después de once años, por las niñas y las mujeres. Necesitamos procesos de reparación y que quienes transgreden límites respondan por sus actos».
Testimonios de miedo y amenazas
Florencia Mercau, cuya verdad fue leída por su abogada, reveló: «Diego Guacci me pedía fotos desnuda y si no las mandaba, no jugaba. Tuve que dejar River por miedo». Estas voces se suman a otras cinco que habían denunciado a Guacci en mayo de 2021 ante la FIFA.
Ecos de injusticia y amenaza
El entorno de Guacci no se quedó callado. Según su abogada, las jugadoras han recibido hostigamientos y amenazas desde que hicieron oficiales sus denuncias. «La mujer de Guacci demandó a cuatro futbolistas y a periodistas por daños y perjuicios, intentando silenciar sus voces», explicó.
Historias de valentía y resistencia
Luana Muñoz, jugadora de Belgrano, enfatizó: «Representaba un gran peligro para las jóvenes en la Selección, y no solo para ellas, sino para todas las mujeres en el fútbol». Gabriela Garton, exarquera de la Selección Argentina, agregó que después de denunciar, muchas son vistas como víctimas y no como jugadoras que buscan justicia.
Un llamado a la acción
Camila Gómez Ares, de Boca Juniors, expresó su preocupación: «El mensaje que se envía es triste y peligroso. No podemos permitir que el futuro del fútbol femenino sea el silencio por miedo».
La lucha continúa
A pesar de las adversidades, estas valientes deportistas insisten en que el fútbol femenino debe ser un espacio seguro, libre de violencias. «Es hora de elevar nuestras voces y contar lo que hemos vivido», concluyeron en un mensaje unánime.
