La Caída de las Tarjetas de Crédito en Argentina: Un Síntoma de Preocupación Financiera
La utilización de tarjetas de crédito en Argentina ha registrado un abrumador descenso, alcanzando su nivel más bajo en dos años. Este fenómeno es un claro indicador de la creciente preocupación por las deudas y la morosidad en el país.
En febrero, se contabilizaron 153,2 millones de operaciones con tarjetas de crédito, lo que significa una alarmante reducción de 28,3 millones de pagos en comparación con diciembre. Esto representa una caída del 15,6% en solo dos meses. La morosidad, que se encuentra en cifras récord, está detrás de esta tendencia, ya que los argentinos prefieren reducir el uso de crédito para evitar deudas excesivas.
Los datos proporcionados por el último Informe de Pagos Minoristas del Banco Central (BCRA) revelan:
Datos Clave Sobre el Uso de Crédito
En febrero, se registraron 153.219.897 pagos con tarjetas de crédito, desglosados de la siguiente manera:
Distribución de Pagos
– E-commerce: 37,9%
– POS y QR: 37,5%
– Debito automático: 14,9%
A pesar de un ligero repunte en operaciones en enero, febrero marcó un nuevo descenso en el uso de crédito. Comparando interanualmente, la caída alcanza el 7,7%, volviendo a niveles que no se veían desde abril de 2024, cuando hubo 148,5 millones de pagos.
La mayor actividad se observó en mayo de 2025 con 192,6 millones de pagos, lo que significa una reducción del 20,4% desde entonces.
Causas del Descenso en el Uso de Crédito
Christian Balatti, country manager de Stefanini Argentina, destaca que “en el crédito, el componente cíclico es determinante”. La morosidad en tarjetas ha alcanzado cifras no vistas desde 2010 y el ciclo expansivo del crédito parece haber llegado a su fin.
Descenso de pagos con tarjeta de crédito
Balatti enfatiza que los bancos están restringiendo los límites de crédito a los deudores morosos y, a su vez, el consumo se está contrayendo, generando un “efecto dominó”.
Datos sobre Morosidad
Según Diego Kupferberg, analista de Banca & Fintech de Taquion:
– En préstamos personales, la morosidad alcanzó el 9,9% y en tarjetas de crédito el 7,7% a fines de 2025.
– En febrero de 2026, la morosidad en el segmento familiar se disparó al 11,2%, casi cuadruplicándose en un año.
Esto indica que muchos hogares ya no pueden cumplir con sus obligaciones existentes, lo que complica la asunción de nuevas deudas.
Impacto de las Tasas de Interés
No solo la morosidad afecta el uso de tarjetas; las altas tasas de interés también son un obstáculo. Balatti advierte que las tasas activas se mantuvieron en rangos muy altos, lo que resulta en un costo de financiación que duplica o triplica la inflación.
Esto provoca que tanto bancos como consumidores se vuelvan más cautelosos. “No es solo la morosidad del consumidor, sino también tasas prohibitivas que dificultan el financiamiento”, añade Kupferberg.
Cambios en los Hábitos de Consumo
Este contexto ha llevado a un cambio significativo en los hábitos de consumo de los argentinos. Las personas están recortando gastos, no solo en lujos, sino también en necesidades básicas.
Según el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas:
– 91% de los hogares argentinos está endeudado, principalmente para satisfacer necesidades básicas.
– 58% de las deudas con tarjeta se destinaron a alimentos, indumentaria y combustible.
La morosidad también ha crecido en 28 de los 30 principales bancos del país, con deudas en entidades no financieras que superan el 27%.
La tendencia de autorregulación por parte de los consumidores se convierte en un factor clave para entender la notable caída en el uso de crédito en los primeros meses de 2026. Este fenómeno invita a reflexionar sobre si será temporal o una nueva realidad a largo plazo.
