El Sector Hotelero en Argentina: Una Temporada de Verano Prometedora pero Desafiante
La reciente temporada de verano ha traído señales de optimismo para el sector hotelero argentino, aunque persisten retos significativos. Aldo Elías, vicepresidente de la Asociación de Hoteleros y Turismo de Argentina, compartió datos reveladores sobre el desempeño de la industria.
En enero, las cifras de ocupación hotelera superaron las del año anterior, destacando destinos como Ushuaia e Iguazú que alcanzaron ocupaciones superiores al 80%. Elías subrayó que, en comparación con el año pasado, “fue una buena temporada” con una media que superó el 70% en múltiples localidades.
Ocupación Varía en la Costa Atlántica
El litoral argentino mostró resultados dispares: mientras Mar del Plata alcanzó casi el 70%, lugares como Pinamar y Cariló superaron el 82%, y Mar de las Pampas incluso llegó a un impresionante 90%. Sin embargo, el norte del país no presentó cifras tan alegres, con Salta promediando un 50% de ocupación y Jujuy apenas superando el 60%. Estos números no cumplen con las expectativas de la temporada.
Desafíos en Rentabilidad a Pesar de la Alta Ocupación
Elías también dejó claro que, a pesar del aumento en la ocupación, la rentabilidad sigue siendo un foco de preocupación. “Las tarifas se ajustaron por debajo de la inflación”, enfatizó, mencionando que el temor a un verano menos favorable llevó a los hoteleros a contener los precios.
Las Expectativas para Febrero y la Importancia de los Fines de Semana Largos
Respecto a febrero, el dirigente expresó cautela: “Es un mes muy corto, ya que tras el carnaval comienzan las clases”. Aun así, destacó el impacto positivo de los fines de semana prolongados, especialmente el carnaval, que promete cuatro días de alta ocupación.
Buscando Soluciones Sostenibles
En cuanto a las iniciativas de financiamiento, Elías valoró el impacto positivo de las cuotas. “Poder diferir pagos anima a las personas a optar por vacaciones más largas o destinos que normalmente no considerarían”, aseguró. Aunque reconoció que el programa PreViaje fue útil, indicó que no es la solución definitiva: “La clave pasa por reducir la presión impositiva y realizar reformas laborales que mejoren nuestra competitividad”.
En resumen, la temporada de verano trae consigo tanto oportunidades como desafíos, y el sector busca soluciones a largo plazo que lo propicien en un contexto económico cambiante.
