Fuego en Cholila: La comunidad se une contra las llamas
En Cholila, un pueblo del oeste de Chubut, la desesperación cede ante la valentía de sus habitantes. Hace unos días, dos frentes de incendio amenazaron con consumir esta ecoaldea, pero sus residentes no se quedaron de brazos cruzados.
Incendios devastadores en Cholila
Los focos de incendio, de origen intencional en Puerto Patriada y por un rayo en el Parque Nacional Los Alerces, avanzaron en una pinza hacia Cholila, donde sus habitantes, atraídos por la belleza del paisaje, construyeron una comunidad diversa en los últimos tres años. Gabriel, un vecino, recuerda: “Era impactante ver a las montañas encendidas, era el infierno ahí nomás”.
Orígenes de la tragedia
El fuego comenzó el 4 de enero en Puerto Patriada y rápidamente avanzó más de 40 kilómetros. A los pocos días, otro incendio se inició en un área cercana del parque, provocando una inminente amenaza sobre la aldea
Actuación comunitaria ante la crisis
El 25 de enero, a la medianoche, brigadistas de Chubut llegaron a Cholila para ofrecer su ayuda y recibir apoyo de los residentes. Gabriel comenta cómo, aunque no eran brigadistas, aprendieron rápidamente: “Ayudamos a enfriar los focos del borde del incendio, apagamos árboles y retiramos todo lo que podría arder”.
Solidaridad en acción
Con el paso de los días, la comunidad se organizó. Los vecinos aprendieron a gestionar recursos como agua y herramientas, además de recibir donaciones que les permitieron equiparse mejor. “El fuego requiere constante atención, y cada uno asumió un papel”, asegura Gabriel.
Resiliencia en medio del desastre
A pesar de la tragedia, Cholila comenzó a adaptarse. Al principios actuaban con desesperación, pero luego entendieron la importancia de contener el fuego eficientemente. La llegada de la lluvia ofreció un respiro temporal, aunque muchos reconocen la fragilidad de la situación.
Una base de operaciones emergente
La comunidad se organizó para crear una base operativa equipada con energía solar y conexiones necesarias para la coordinación de esfuerzos. Como concluye Gabriel: “Este lugar servirá no solo para emergencias, sino también para fortalecer la unión comunitaria y ayudar a otros en el futuro”.
