Nueva designación en el Banco Central de Irán en medio de la crisis económica
La reciente elección de Abdolnasser Hemmati como nuevo gobernador del Banco Central de Irán coincide con un profundo descontento popular provocado por la caída histórica de la moneda nacional frente al dólar.
El gobierno del presidente Masoud Pezeshkian anunció el miércoles la designación de Abdolnasser Hemmati, un exministro de Economía, como nuevo jefe del Banco Central de la República Islámica de Irán, según reportó la agencia de noticias oficial IRNA. Esta decisión se produce tras la renuncia de Mohammad Reza Farzin, quien dejó su cargo un día después del inicio de las protestas más significativas en tres años, desencadenadas por el desplome del rial frente a la divisa estadounidense.
La caída del rial y el creciente malestar social
Con una inflación que se estima en un 40%, la moneda iraní ha sufrido una depreciación alarmante, alcanzando un cambio de 1.38 millones de riales por dólar, cifra considerablemente superior a los 430,000 riales de 2022, cuando Farzin asumió el cargo. Esta situación ha llevado a muchos comerciantes y propietarios de negocios a cerrar sus puertas y sumarse a las manifestaciones en Teherán y otras ciudades.
Desafíos en la agenda de Hemmati
Hemmati, de 68 años, enfrenta el reto de controlar la inflación y recuperar la estabilidad monetaria. De acuerdo con la portavoz del gobierno, Fatemeh Mohajerani, también se abordarán las deficiencias en la gestión bancaria. Hemmati había sido destituido previamente en marzo tras acusaciones de mal manejo y su impacto negativo en el valor del rial.
Impacto de las sanciones y la inflación en la vida cotidiana
El rápido deterioro del rial, combinado con la presión inflacionaria, ha elevado los precios de alimentos y bienes esenciales, lo que ha intensificado la carga económica sobre las familias, ya afectadas por las sanciones occidentales relacionadas con el programa nuclear de Irán. Recientemente, una modificación en los precios del combustible podría agravar aún más esta situación.
Reacciones gubernamentales ante las protestas
El Fiscal General, Mohammad Movahedi Azad, advirtió que cualquier intento de transformar las protestas económicas en disturbios o desestabilización del orden público enfrentará una respuesta contundente. Mientras tanto, circulan informes contradictorios sobre la violencia en las manifestaciones, con autoridades desmintiendo la muerte de un joven durante las protestas, aunque se confirmaron heridos y detenciones.
Los comerciantes, por su parte, han mantenido sus negocios cerrados en los principales bazares de Teherán, así como en las ciudades de Shiraz y Kermanshah, en señal de protesta ante la complicada situación económica que atraviesa el país.
