La CGT Anuncia un Nuevo Paro General en Respuesta a la Reformas Laborales
La central sindical argentina busca desafiar al gobierno de Javier Milei tras la reciente aprobación en el Senado de reformas laborales que han generado un fuerte rechazo en el ámbito laboral.
La tensión entre la Confederación General del Trabajo (CGT) y el gobierno nacional se intensificó después de la media sanción de la polémica reforma laboral. En un escenario donde los sindicatos se ven obligados a actuar, la CGT ha convocado a un cuarto paro general, buscando mantener sus derechos y expresar su descontento.
Un Contexto de Descontento e Incertidumbre
La reforma laboral, que incluye modificaciones sobre licencias y recortes salariales en casos de enfermedad, ha impactado negativamente en la percepción pública y ha movilizado a gremios a actuar, poniendo a la CGT en una encrucijada. La respuesta a estas reformas no se hizo esperar, y la cúpula de la central sindical decidió no postergar un paro que ya se veía venir, especialmente ante la presión de los gremios del transporte.
Reunión de Gremialistas: Tensión y Estrategia
Durante una reunión virtual de la cúpula de la CGT, los gremialistas compartieron una visión unánime sobre la necesidad de protestar. Un referente de la central argumentó que el gobierno había «tocado temas sensibles» que exigían una respuesta contundente. Sin embargo, se percibió una crítica implícita hacia las negociaciones previas que no lograron evitar la crisis actual.
Blancos de Críticas
El principal objetivo de las críticas fue Patricia Bullrich, presidente del bloque libertario en el Senado. Los sindicalistas denunciaron su responsabilidad en la inclusión del artículo que afecta las licencias laborales, acusándola de actuar sin consultar al resto del bloque. Estas acciones han sido interpretadas como un intento de Bullrich por consolidarse como figura clave en la reforma, con miras a 2027.
Presiones Internas y Desafíos para la CGT
A pesar de la justificación del paro, las críticas hacia la gestión interna de la CGT no tardaron en surgir. La incapacidad de los líderes sindicales para manejar de manera efectiva la comunicación con el gobierno ha generado confusión y descontento entre las bases. A medida que los gremios más duros aumentan su presión, la estrategia de diálogo parece estar quedando atrás.
Descontento de las Bases
En medio de esta agitación, se alza la voz del recientemente formado Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), que agrupa a activistas de diversas agrupaciones. Su postura crítica hacia el liderazgo de la CGT refleja un creciente descontento con el enfoque moderado de la central. Daniel Yofra, de los aceiteros, expresó sus dudas sobre la efectividad de la CGT, cuestionando su capacidad de acción y defensa de los derechos laborales.
