Desconfianza y descontento: La nueva realidad de Javier Milei en Argentina
La situación social en Argentina ha cambiado drásticamente. Un reciente informe de Giacobbe & Asociados muestra una creciente insatisfacción hacia la gestión de Javier Milei, con un aumento significativo en su imagen negativa que ronda el 55,6%.
La percepción negativa se intensifica
Por primera vez, la narrativa del “sacrificio necesario” choca con la realidad económica que enfrenta la población. La desconfianza hacia el presidente es palpable, ya que un alarmante 61,2% de los encuestados no cree en su capacidad para gobernar eficazmente. Además, solo 32,5% apoyaría su reelección en 2027, mientras un fuerte 60,7% rechaza cualquier intento de continuidad del proyecto libertario.

La corrupción empaña la imagen del gobierno
Uno de los puntos más críticos del informe es la percepción de corrupción en el gobierno de Milei, que ya es considerado como el segundo más corrupto desde 1983, con un 31,3% de desaprobación. Solo el kirchnerismo mantiene un nivel superior del 35,6%.
El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se convierte en el foco de la controversia. Salpicado por un escándalo relacionado con créditos inmobiliarios, su imagen negativa ha ascendido al 55,2%, superando incluso a figuras como Cristina Kirchner. La contradicción de prometer austeridad mientras se enfrentan a estos escándalos ha generado una gran indignación entre los votantes.
Un clima social marcado por el pesimismo
El ambiente social se encuentra sumido en un profundo pesimismo. Un desalentador 74,7% de los argentinos califica la situación económica actual como «mala o muy mala», mientras que solo 5,8% la valora positivamente. Este contexto ha transformado las emociones predominantes:
– 39% se siente en estado de pánico o tristeza.
– 25,8% expresa enojo.
– La esperanza, que una vez fue un motor de cambio, ahora afecta solo al 30,6% de la población.
En medio de esta crisis, figuras como Patricia Bullrich (37,2%) y el gobernador Axel Kicillof (34,8%) están captando la atención del electorado con mejores índices de aprobación que el propio presidente, quien enfrenta un panorama complicado y desafiante sin resultados económicos inmediatos.
