La Brecha Salarial que Enfrentan las Mujeres en el Mercado Profesional Argentino
El acceso a la educación superior no garantiza la igualdad salarial. Un nuevo informe revela las desventajas que aún enfrentan las mujeres en el ámbito laboral, visibilizando la necesidad urgente de un cambio.
A pesar de ser mayoría en el ámbito académico, las mujeres continúan subrepresentadas en los niveles salariales del mercado laboral. Un estudio reciente de la Federación de Entidades Profesionales Universitarias de Córdoba (FEPUC) pone de manifiesto un inquietante panorama sobre la desigualdad salarial en Argentina.
Mujeres y Educación: Un Desajuste Crónico
El informe, titulado “El espejismo de la igualdad profesional”, se presentó coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, y muestra que las profesionales mujeres ganan, en promedio, hasta un 32% menos que sus pares masculinos, a pesar de tener el mismo nivel educativo.
Paradoja de la Educación Superior
Según el Censo 2022, el 63% de los graduados en Argentina son mujeres. Sin embargo, este avance académico no se traduce en ingresos equivalentes. En Córdoba, el informe destaca que el 59% de los profesionales son mujeres, y de ellas, solo dos de cada diez carecen de estudios de posgrado.
Desigualdades en el Ingreso
El análisis revela una sorprendente brecha: ocho de cada diez mujeres profesionales ganan menos de dos millones de pesos mensuales, mientras que en el grupo que supera los seis millones, la relación es de cinco hombres por cada mujer. Esta disparidad se ha mantenido en torno al 30% desde 2011, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El Impacto de las Responsabilidades del Cuidado
Uno de los factores clave que perpetúan estas desigualdades es la organización del cuidado familiar, que recae mayoritariamente en las mujeres. El observatorio indica que mientras el 50% de los hombres trabaja más de diez horas al día, solo el 36% de las mujeres logra hacer lo mismo. Esta diferencia se asocia a la falta de disponibilidad para asumir cargas laborales más extensas.
La «Pobreza de Tiempo»
El estudio introduce el término “pobreza de tiempo”, haciendo referencia a las limitadas posibilidades de las mujeres para extender su jornada laboral debido a sus responsabilidades en el hogar. Además, las profesionales que son sostenes de hogar perciben en promedio un 28% menos que sus colegas varones, y las madres solteras enfrentan una brecha de aproximadamente 27% respecto a los padres solteros.
Modalidades de Contratación y Precarización
La situación se complica aún más con las condiciones laborales, ya que casi el 29% de las mujeres ingresan al mercado laboral bajo la figura de monotributo, que, aunque permite facturar, genera una notable inestabilidad y menos derechos laborales. “Los monotributistas no tienen acceso a licencias por maternidad ni por enfermedad”, señala Liliana Barbero, directora del Observatorio de Profesionales de FEPUC.
Diferencias en el Sector Público y Privado
Las diferencias salariales también varían según el sector. En el ámbito público, la brecha es de aproximadamente 22%, mientras que en el privado puede alcanzar hasta el 39%
Urge Repensar las Políticas Laborales
Barbero destaca la importancia de replantear las políticas laborales desde una perspectiva de género, señalando que es esencial considerar el cuidado como una responsabilidad colectiva. El informe propone una serie de cambios, como licencias parentales más amplias y regulaciones que disminuyan la precarización, especialmente para quienes inician su trayectoria profesional.
