Inflación en Argentina: Un Problema que No Cesa
La inflación en Argentina volvió a alcanzar un alarmante 2,9% mensual, lo que representa un preocupante ritmo de 40% anual. Para el economista Nicolás Salvatore, este dato no es un mero número, sino la confirmación de una tendencia grave que requiere atención urgente.
Crecimiento Inflacionario: Un Fenómeno Global
Salvatore subraya que la actual tasa de inflación sitúa a Argentina en la tercera posición a nivel mundial, solo detrás de Irán y Venezuela. A lo largo de ocho meses, se ha observado un aumento constante en los precios, lo que ha despertado inquietudes sobre el futuro económico del país.
Desmitificando la Herencia Económica
Según Salvatore, ya no se puede atribuir la inflación únicamente a la herencia del pasado. “Después de dos años de política económica actual, este argumento ha quedado obsoleto”, afirmó con firmeza. Cuestionó la estrategia del gobierno, señalando que a pesar de tener superávit fiscal, la inflación se mantiene alta.
La Falta de un Enfoque Integral
El economista critica la explicación convencional que atribuye la inflación a factores monetarios. “Considerar que esto es un éxito es, como mínimo, exagerado; es un fracaso rotundo”, enfatizó. Además, desconfía de las metas oficiales que proyectan una inflación del 10% anual, catalogándolo como “un disparate”.
Desafíos Cambiarios y Necesidad de Colaboración Social
Salvatore propone que para enfrentar este desafío es vital liberar los precios controlados, especialmente el tipo de cambio. La situación actual del dólar, según él, está desfasada, exacerbando el desequilibrio económico. Resaltó la necesidad de un plan antiinflacionario que involucre a todos los actores sociales, destacando la importancia de una coordinación entre el Estado, empresarios y sindicatos.
La Necesidad de un Cambio Estructural
El economista concluye que sin un cambio en la estrategia y una colaboración efectiva, la inercia inflacionaria seguirá siendo un obstáculo monumental. “Reducir la inflación en Argentina es un desafío” afirmó, llamando a un rediseño profundo de la política económica para abordar un problema que ha demostrado ser estructural.
