Recordando a Manuel García Ferré: Un ícono de la cultura infantil argentina
El 28 de marzo marca una fecha especial en el recuerdo de los amantes de la historieta y la animación. Este día, en 2013, falleció Manuel García Ferré, un pionero que dejó una profunda huella en el mundo del entretenimiento infantil en Argentina.
Manuel García Ferré, quien nació en Almería, España, llegó a Argentina en 1947 y rápidamente se estableció como una figura clave en la creación de contenidos para niños. A lo largo de su vida, que culminó a los 83 años, creó legendarios personajes como Hijitus, Anteojito y Larguirucho, y dio origen a la revista Anteojito, un pilar del entretenimiento infantil durante varias décadas.
Además de su trabajo en revistas, García Ferré trajo a la pantalla televisiva programas inolvidables como “El libro gordo de Petete” y “El mundo de Calculín”, que capturaron la imaginación de generaciones enteras.

Un legado cinematográfico que trasciende fronteras
La obra de García Ferré también se extendió al cine, donde nos regaló producciones animadas memorables como “Trapito”, “Ico, el caballito valiente” y “Manuelita”. Su creatividad y su estilo único le valieron el reconocimiento como el “Walt Disney latinoamericano”, debido a su amplio impacto en el ámbito de la animación en la región.
Valores y educación en el entretenimiento
Aparte de su talento creativo, García Ferré fue un ferviente defensor del contenido educativo en sus obras. Creía que sus personajes debían transmitir valores positivos a los niños, describiendo su labor como una forma de “diversión educativa” que ha influido y perdura en la producción destinada a la infancia.
