La Vulnerabilidad Alimentaria en Córdoba: Un Escenario Crítico
La reciente desaceleración de la inflación en Córdoba no ha traído el alivio esperado para muchos hogares, dejando al descubierto una fragilidad social alarmante donde la alimentación se sostiene en la deuda y la ayuda estatal.
Un nuevo informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) del Centro de Almaceneros de Córdoba revela un panorama preocupante. A pesar de la baja en la inflación, los hogares siguen enfrentando grandes desafíos. La alimentación depende cada vez más de préstamos y asistencia, lo que genera una crisis en la seguridad alimentaria.
Gravedad de la Situación Actual
Germán Romero, director ejecutivo del Centro de Almaceneros, destaca que el descenso de la inflación no ha significado un alivio para la sociedad. “El deterioro es progresivo y se ha intensificado desde diciembre de 2023 debido a un ajuste económico drástico”, explica.
Seguridad Alimentaria en Crisis
El informe también indica que el 55,7% de los hogares en Córdoba no puede cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA), incluso en diciembre, un mes que tradicionalmente muestra mejores resultados económicos gracias al aguinaldo. De aquellos que sí logran cubrir la canasta, un 70,5% depende de la ayuda gubernamental, como la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar.
Efectos Devastadores en la Alimentación
Los datos son alarmantes: el 51,1% de las familias ha tenido que eliminar alguna comida diaria, siendo la cena la más afectada. Un 30,6% admitió haber sentido hambre y no haber comido, y un 20,3% tuvo que pedir comida o dinero. La situación se agrava aún más, con un 10,8% de los hogares donde al menos un integrante come solo una vez al día o deja de comer.
La Clase Media en Riesgo
Otro fenómeno preocupante es el desplazamiento de hogares históricamente clasificados como de clase media hacia la pobreza estructural. “Las familias se ven obligadas a abandonar servicios básicos como la educación privada o la salud prepaga. Su situación económica ya no les permite satisfacer siquiera sus necesidades esenciales”, señala Romero.
Nueva Realidad: Comer a Crédito
El informe revela que un asombroso 87,7% de los hogares cordobeses financia la compra de alimentos. Solo un 11,3% puede hacerlo sin recurrir a créditos o ayuda. Dentro de los que se endeudan, el 39,6% usa tarjeta de crédito y un 38,5% compra al fiado.
El Costo del Endeudamiento
Este mecanismo se ha convertido en un recurso de supervivencia más que en una opción. No obstante, el límite de estas opciones se está alcanzando. La morosidad está creciendo en los comercios, alcanzando un preocupante 26%, lo que pone en jaque la estabilidad económica de las familias y de las pequeñas empresas.
Un «Default» Familiar en Aumento
Romero advierte sobre un fenómeno que él describe como un «default familiar», donde muchas familias con deudas acumuladas se ven incapaces de cumplir con sus obligaciones. “El 80% o más de los ingresos de estas familias se destina a pagar alquiler y comida. Esto las obliga a endeudarse aún más”, afirma.
Inflación Baja, Costos Sociales Altos
A pesar de que la inflación anual en 2025 se sitúa en un 31,4%, la realidad de los salarios no acompaña esta tendencia. Los aumentos en alquileres y alimentos siguen impactando severamente el poder adquisitivo de las familias. Romero subraya que “la inflación puede haber bajado, pero esto ha tenido un costo social altísimo”, haciendo referencia a los ingresos que no han logrado igualar el aumento en costos básicos.
Desafíos en la Medición de la Pobreza
El próximo cambio metodológico en el IPC por parte del INDEC podría impactar significativamente las cifras de inflación y pobreza. Aunque se considera necesario, Romero advierte que una medición más precisa podría reflejar una realidad aún más cruda, aumentando el número de personas en situación de pobreza.
El Futuro de la Seguridad Alimentaria
A medida que se deterioran los ingresos y se agotan las fuentes de financiación, la seguridad alimentaria se convierte en uno de los principales desafíos a corto plazo en Córdoba. Esta crisis plantea preguntas urgentes sobre cómo las familias enfrentarán la compra de alimentos en un contexto tan complicado.
