La Crisis del Pan: ¿Por Qué Nuestro Amasijo Favorito Está Perdido?
En un contexto complicado, el pan en Argentina se enfrenta a una notable disminución de calidad, con panes más pequeños y menos agradables a la vista. La producción de trigo ha sido afectada y los consumidores están notando la diferencia.
En las últimas semanas, los argentinos han observado un cambio preocupante en el aspecto del pan, que se presenta más blando, achatado y de menor tamaño. Las panaderías aclaran que esto es consecuencia de un problema en la calidad de la harina, ya que el trigo cosechado recientemente tiene un bajo contenido de gluten.
Una Alerta de los Panaderos
Martín Pinto, presidente del Centro de Panaderos de Merlo, mencionó que esta situación no es nueva: «Este problema comenzó en 2009. La harina utilizada para el pan ha bajado su calidad, con niveles de gluten que solían estar entre 25 y 26, ahora apenas alcanzan 15 y 16». Esto, explica, es insuficiente incluso para la producción de fideos.
Cosecha Récord, Calidad Cuestionable
A pesar de haber logrado una cosecha histórica de 27,8 millones de toneladas de trigo en la última campaña, la calidad del grano es motivo de preocupación. Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), alertó: “Aunque celebramos el volumen de la cosecha, los molinos enfrentan serias dificultades para conseguir trigo adecuado para la panificación”.
A diferencia de años anteriores, donde una caída en la calidad podía ser compensada con trigo de otras zonas, este año la crisis es de alcance nacional. «Todos los molinos de FAIM han tenido que adaptar sus procesos debido a la falta generalizada de trigo apto», añadió Cifarelli.
Indicadores Alarmantes en la Calidad del Trigo
Un análisis de más de 3.000 muestras de trigo de la cosecha 2025/26 revela que el nivel de gluten promedio es de solo 20,7%. Solo el 3,5% del total analizado alcanza el mínimo requerido del 26%, lo que acentúa la gravedad de la situación.
Este problema afecta a toda la industria, y los molineros se han visto forzados a ajustar sus métodos de producción, como reducir los tiempos de amasado y la cantidad de agua utilizada para evitar que la masa se debilite.
Un Mensaje a los Consumidores
En conversaciones con los clientes, Cifarelli enfatizó que la crisis no es atribuible a un solo productor, sino que es un fenómeno generalizado. «Descartamos la importación de trigo y advertimos a nuestros clientes que la producción será diferente».
Dificultades en el Consumo
«Enero ha sido un mes complicado, con aumentos en todo: materias primas, energía y más», comentó Pinto. Las ventas han caído drásticamente, con descensos del 50% en pan y hasta del 85% en artículos de pastelería. En este clima económico desafiante, se han cerrado 450 panaderías en el último año, sumando un total de 1.850 cierres desde diciembre, lo que ha resultado en casi 16.000 puestos de trabajo perdidos.
