El vicepresidente de El Salvador defiende el estado de excepción ante la comunidad internacional
Félix Ulloa, vicepresidente de El Salvador, afirma que el 96% de la población apoya el estado de excepción, a raíz de cifras contundentes que buscan fundamentar su permanencia.
Un respaldo masivo al estado de excepción
Durante una reciente conferencia en Madrid, Ulloa se expresó sobre el controvertido estado de excepción vigente desde marzo de 2022, argumentando que la gran mayoría de la población lo respalda. Según él, una encuesta indica que el 96% de los salvadoreños están a favor de mantener esta medida, diseñada para combatir la violencia en el país.
Defensa de la medida ante las críticas
El vicepresidente resaltó que «no hay ninguna libertad pública que se haya afectado» desde la implementación de este régimen. En su intervención, Ulloa cuestionó si el levantamiento del estado de excepción debería depender de organismos internacionales como la ONU o de la voluntad del pueblo salvadoreño.
Un régimen de excepción en cifras
Aprobado inicialmente por la Asamblea Legislativa por un periodo de 30 días, este estado ha sido prorrogado mensualmente y ha llevado a la detención de aproximadamente 91,000 personas, según información oficial. Aunque se han reportado accidentes y errores en el proceso, Ulloa defendió la legalidad de cada acción emprendida por el gobierno.
Respuestas a denuncias internacionales
A pesar de la defensa del vicepresidente, organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han pedido el cese del estado de excepción, citando más de 7,000 denuncias por violaciones de derechos humanos, incluyendo detenciones arbitrarias y fallecimientos bajo custodia estatal. Ulloa desestimó estas afirmaciones, sugiriendo que muchos reportes provienen de fuentes que no verifican los hechos adecuadamente.
Políticas migratorias en el centro del debate
Además de defender el estado de excepción, Ulloa también abordó las políticas migratorias de Estados Unidos, apoyando el derecho del país a legislar sobre su propia inmigración y rechazando los informes de malos tratos a migrantes retornados desde EE.UU.
Este debate sobre la continuidad del estado de excepción sigue presente tanto en El Salvador como entre actores internacionales, elevando las tensiones sobre el futuro de las libertades civiles en el país.
