Crisis Crediticia en Argentina: La Morosidad Familiar Aumenta Preocupantemente
La morosidad en los créditos familiares en Argentina ha alcanzado cifras alarmantes, llegando al 11%, un incremento significativo en comparación con el 2,94% del año pasado. Esta tendencia no es aislada, sino que representa un aumento continuo que ya dura 16 meses, alcanzando el nivel más alto en más de 20 años.
Distribución Desigual de la Morosidad
El problema no afecta a todos por igual: los bancos reportan un 9% de morosidad, en contraste con el 25% que se observa en las fintech y otros proveedores. Según el BAPRO, un 18% de la población enfrenta retrasos en sus pagos, mientras que un tercio de los argentinos tiene serias dificultades para cumplir con sus compromisos financieros.
Las Causas de la Morosidad
El aumento en la morosidad se debe en parte a la disparidad de las tasas de interés. Entre 2019 y 2025, las tasas ofrecidas por entidades no financieras se duplicaron en relación a las de los bancos, llegando en algunos casos hasta el 820%. Esta situación, combinada con estancamientos salariales, ha llevado a una crisis financiera para muchas familias.
La Central de Deudores: Un Sistema Universal
Tanto los bancos como las fintech están obligados a informar sobre la situación de sus deudores a la Central de Deudores del BCRA (Cendeu). Esta clasificación, que varía desde la situación 1 (normal) hasta la 5 (irrecuperable), es crucial, ya que aparecer en situaciones críticas puede dificultar el acceso a futuros financiamientos.
Como explica el analista Gabriel Meloni, «cualquier registro en situación 3 o superior bloquea el acceso a créditos en todo el sistema financiero».
Diferencias entre Bancos y Fintech
Un aspecto crucial es la forma en que cada tipo de acreedor maneja los incumplimientos. Los bancos poseen más herramientas legales para la cobranza, pudiendo inhabilitar fondos y ejecutar garantías. En cambio, las fintech tienen mecanismos menos efectivos, lo que provoca que su morosidad sea más del doble que la de los bancos.
Planes de Pago Ocultos
Hasta 2024, la estrategia de los bancos ante la morosidad era estricta, con sanciones y judicialización. Sin embargo, ante la escalada actual, las entidades están buscando alternativas más viables, como la refinanciación de deudas y extensiones de plazos.
Los bancos, como el Nación y el Provincia, han introducido programas de refinanciación con condiciones específicas según el ingreso y el grado de morosidad de los deudores. Sin embargo, muchos de estos acuerdos no se comunican adecuadamente, lo que impide que los deudores se enteran de ellos.
Nuevas Regulaciones Públicas
Recientemente, el BCRA ha tomado medidas para reducir diferencias históricas entre bancos y fintech, incorporando a estas últimas en su régimen de supervisión. Sin embargo, las garantías de depósitos bancarios siguen siendo superiores, lo que plantea un riesgo para los usuarios de billeteras digitales.
Mientras tanto, el Congreso está debatiendo el proyecto «Segunda Oportunidad», que busca facilitar la reestructuración de deudas y establecer límites a las cuotas. Esta propuesta podría ver la luz antes de julio.
La actual crisis crediticia ha revelado dos mercados de crédito que operan bajo normativas distintas, manejando de maneras diferentes a los deudores cuando surgen complicaciones. Cada mes que pasa sin negociaciones cierra puertas y abre otras más costosas.
