Tesla da un giro sorprendente: abandona autos de lujo para enfocarse en robots humanoides
Tesla, el líder en automoción eléctrica, ha decidido cambiar su rumbo. En un audaz movimiento, la compañía dejará de fabricar sus destacados Model S y Model X en California, dirigiendo su atención a la robótica y la creación de robots humanoides.
En una reciente presentación financiera, Elon Musk, CEO de Tesla, anunció que la planta de Fremont se transformará. El propósito es aumentar la producción de los robots Optimus, con un objetivo ambicioso de fabricar un millón al año. Este cambio marca una nueva etapa en la evolución de Tesla, alejándose de su enfoque tradicional en vehículos de alta gama.
Un contexto desafiante para Tesla
El anuncio llega en un momento complicado para la firma. En 2025, los ingresos de Tesla cayeron un 3% a $94,800 millones, lo que representa el primer descenso anual en cinco años. Además, perdió el liderazgo en el mercado de vehículos eléctricos ante la empresa china BYD.
Transformación hacia la autonomía
La competencia creciente y el término de incentivos fiscales en EE.UU. han afectado las ventas. Por ello, Tesla apuesta por la conducción autónoma y nuevos modelos de negocio, incluyendo robotaxis y robots humanoides. Musk expresó que este cambio es esencial para un futuro más autónomo.
Desempeño financiero y retos futuros
La neta de Tesla se contrajo un 26%, alcanzando $5,900 millones en 2025. A pesar de estas cifras, la empresa planea aumentar su inversión de capital a más de $20,000 millones, centrándose en inteligencia artificial y robótica. Tras el anuncio, las acciones de Tesla vieron un repunte del 2% en operaciones posteriores al cierre.
La competencia y la visión global de Musk
Musk también advirtió sobre la competencia en el sector de robots humanoides, considerando a China como un rival importante. Expresó su preocupación por subestimar a este competidor, subrayando que será un formidable adversario en el futuro.
Respecto a su tecnología de conducción autónoma, la compañía lanzó en Corea del Sur su sistema Full Self Driving (FSD); sin embargo, aún espera aprobación regulatoria en China.
Un panorama en el mercado chino
Los últimos datos de ventas reflejan una desaceleración en China. Aunque Tesla no proporciona cifras regionales, informes indican que la planta de Shanghái entregó 851,732 vehículos, lo que equivale a una caída del 7.1% en comparación con 2024.
El auge de la competencia y la necesidad de diversificar fuentes de crecimiento llevarán a Tesla a explorar nuevas fronteras tecnológicas, subrayando su compromiso con la robótica y la autonomía como pilares insustituibles de su estrategia futura.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
