Protesta Contra el Recorte en el Programa de Cardiopatías Congénitas
Familias y organizaciones se unen para defender la atención de los bebés con problemas cardíacos, ante la alarmante reducción de recursos del Programa Nacional.
El 1 de febrero, se llevará a cabo un banderazo en todo el país para defender el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC), luego de que familiares de bebés enfermos y diversas organizaciones denunciaran un preocupante ajuste y desmantelamiento de este vital servicio.
La Realidad de las Cardiopatías Congénitas en Argentina
En Argentina, alrededor de 7,000 bebés nacen anualmente con malformaciones cardíacas, de los cuales el 50% necesita cirugía urgente para salvar su vida. Desde hace más de 15 años, el PNCC ha sido crucial, llevando a cabo cerca de 800 operaciones al año y atendiendo más de 6,000 casos.
Despedidos en el PNCC: Un Golpe Duro para la Atención Médica
A tan solo unos días de enero, el Ministerio de Salud despidió a figuras clave del programa, incluyendo a la cardióloga pediátrica María Eugenia Olivetti y otros médicos del Centro Coordinador de Cardiopatías Congénitas del Hospital Garrahan. Estos cambios han generado gran preocupación sobre el futuro de la atención que reciben los pequeños pacientes.
Desconfianza en el Ministerio de Salud
A pesar de que el ministro Mario Lugones afirmó que los recortes son parte de una “optimización” del programa, muchos padres y organizaciones no creen en esta narrativa. Los especialistas han sido reemplazados por un equipo administrativo, lo que plantea serias dudas sobre la calidad de atención que recibirán los niños afectados.
Voceros de la Comunidad Aseguran Que la Atención Está en Peligro
Lucía Wajsman, de la organización Cardiocongénitas Argentina, expresó su preocupación: “Hoy no hay médicos cardiólogos especializados a cargo del programa, lo que es alarmante. Estamos muy preocupados por la atención a los bebés que están naciendo en este momento.”
Argumentos del Ministerio y Respuestas de las Familias
Según el Ministerio, la reducción de personal se basa en la disminución en la cantidad de nacimientos. Sin embargo, las familias argumentan que, a pesar de cualquier variación en las estadísticas, muchos bebés aún requieren tratamiento urgente. Wajsman respondió: “Es una aberración. Aunque haya menos nacimientos, sigue habiendo miles de casos que necesitan atención médica inmediata.”
Un Llamado a la Acción
Ante estos recortes y la creciente deshumanización del sistema de salud, las familias se organizan para realizar un banderazo en apoyo al PNCC el próximo 1 de febrero. La lucha por el derecho a la salud de sus hijos continúa, ya que la protección de este programa es esencial para asegurar un futuro mejor para los bebés que nacen con problemas cardíacos.
