La Crisis en la Unicameral de Córdoba: Viáticos y Provisiones en la Mira
La Unicameral de Córdoba atraviesa un momento de tensión debido a ajustes en viáticos y provisiones que afectan a todos sus miembros, generando descontento tanto en la oposición como en el oficialismo.
El ajuste en la Unicameral cordobesa ha sido un tema candente en las últimas semanas. Tras la eliminación de servicios como el café y los criollos, la atención ahora se centra en los recortes más drásticos: los viáticos y, en particular, los gastos de combustible. Este giro ha provocado un malestar generalizado que trasciende la línea partidaria.
Un Ajuste que No Pasa Desapercibido
Desde varios despachos se admite que esta reducción no solo afecta el día a día, sino que también ha puesto al descubierto problemas más profundos. Curiosamente, algunos legisladores han optado por cubrir con sus propios recursos los gastos más básicos como café y leche, solo para que posteriormente se les ordenara devolver estos insumos. “No se permite, las máquinas son de un proveedor”, fue la respuesta que recibió el personal administrativo.
Trabas Administrativas y Malestar General
Las versiones sobre el alcance del recorte varían; algunos mencionan deudas con proveedores, mientras que otros hablan de falta de stock, pero lo cierto es que ahora incluso la autorización para provisiones básicas debe ser aprobada por el Ministerio de Economía. Este cambio abrupto ha provocado frustración entre los empleados, quienes se quejan de pasar la jornada laboral sin alimentos adecuados.
Viáticos en el Ojo de la Tormenta
La situación se agrava en el ámbito de los viáticos, especialmente en lo que respecta al combustible. La mayoría de los legisladores electorales provienen del interior, enfrentando distancias que necesitan recorrer para llegar a la capital. “Nos evalúan con lógica capitalina”, expresó un legislador del interior.
Reacciones en la Última Sesión Legislativa
La tensión alcanzó su punto máximo en la última sesión, donde se aprobó una ley que endurece sanciones contra limpiavidrios ilegales. Sin embargo, lo más notable fue la demora de más de tres horas en iniciar el debate y la ausencia del bloque oficialista durante momentos clave.
Descontento Generalizado y Sus Implicaciones
El clima de malestar es palpable. Un legislador descontento dejó en claro su desagrado al abandonar abruptamente una reunión del bloque oficialista. En medio de estos conflictos, el servicio de café se limitó a uno por legislador durante un debate extenso, lo que evidencia cómo el ajuste ha permeado todos los aspectos de la labor legislativa.
Inquietudes sobre la Administración de Recursos
Los números no mienten: la Unicameral gastó $51 millones en combustibles en los primeros meses del año, sobre un presupuesto anual de $341,1 millones. Esto plantea cuestionamientos sobre la gestión y el uso de recursos dentro de la Legislatura. Con cada vez más parlamentarios cuestionándose sobre el destino del presupuesto, queda claro que la crisis va más allá del simple café o criollos; es un reto mayor sobre cómo se administran los recursos.
