¿Llegará el alivio al bolsillo? La carne frena su precio y la minería marca un récord en dólares
Abril trae buenas nuevas para el Gobierno, con el precio de la carne mostrando un freno y un flujo constante de dólares desde el sector minero. Sin embargo, ¿esto se traducirá en una mejora para el consumo?
Los precios de la carne: un respiro necesario
Este mes, el precio de la carne comenzó a estabilizarse, con un incremento de apenas 0,5% registrado por LCG. A mediados de abril, el aumento semanal se situó en torno al 0,2%, lo que podría ser un alivio importante, dado que la carne tiene un peso considerable en la canasta del índice de precios al consumidor (IPC).
Este cambio es significativo, ya que en los últimos meses, el coste de la carne fue uno de los principales impulsores de la inflación. Entre diciembre y marzo, su aumento afectó gravemente el índice general y complicó los intentos del Gobierno por controlar el alza de precios.
El impulso de la minería y el flujo de dólares
Paralelamente, el sector minero experimentó un inicio de año récord, cerrando su primer trimestre con exportaciones por u$s2.409 millones, un aumento de 81,6% en comparación al año anterior. La participación del oro y el litio ha sido crucial, con un superávit comercial que alcanzó los u$s745 millones en marzo.
Además, la emisión de deuda por parte de empresas y provincias también contribuye a este flujo de dólares. Desde octubre, las colocaciones en moneda extranjera han sumado u$s13.000 millones. En este contexto, Chubut ha emitido u$s650 millones a diez años, fortaleciendo aún más el acceso a divisas en el mercado local.
El desafío del consumo sigue presente
A pesar de estos acontecimientos, los resultados aún no se reflejan en el comportamiento del consumo. El consumo de carne por persona ha caído a 47,3 kilos al año, el nivel más bajo registrado, según datos de la Cámara de la Industria Cárnica.
Así, aunque abril parece traer un respiro en términos de precios y un sostenido flujo de divisas, los hogares aún sienten el peso de la inflación en su día a día. Este periodo podría ser un indicador positivo, pero la mejora en la realidad económica de la población aún está por verse.
