Crisis en el NHS: Crecen las Violencias Contra el Personal de Salud
En el contexto de un alarmante aumento de agresiones físicas y sexuales, el NHS se enfrenta a una crisis de seguridad laboral que cada vez cobra más relevancia.
Recientemente, se han reportado más de 295,000 incidentes de violencia física y agresiones contra profesionales de la salud en Inglaterra. Esta cifra, obtenida a través de solicitudes de libertad de información, revela la magnitud de un problema que amenaza la integridad y seguridad del personal sanitario.
Aumento de Agresiones en el Sector Salud
De acuerdo con la Royal College of Nursing, la escalofriante cifra de denuncias se ha incrementado a un ritmo preocupante. Entre 2022 y 2025, la violencia en los hospitales ha pasado de 91,175 incidentes a más de 104,079, traduciendo a aproximadamente 285 agresiones diarias en el último año.
Incidentes Graves y Situaciones de Crisis
El caso de un hombre que atacó a seis empleados y pacientes con un tubo de metal en un hospital comunitario de Merseyside es solo un ejemplo de la crisis generalizada. Los sindicatos de la salud han advertido que el periodo navideño revela picos de violencia, lo que obliga a las autoridades a tomar medidas más efectivas en la atención de salud mental.
Violencia Sexual: Una Realidad Inasumible
Además de la violencia física, los registros muestran un alarmante aumento de agresiones sexuales, con casi 24,000 episodios reportados en los últimos tres años. Las declaraciones de algunas enfermeras indican que han sido víctimas mientras proporcionaban tratamiento médico.
Desconfianza y Estrés en el Entorno Laboral
La presión por la falta de recursos y el aumento de las agresiones han llevado a un clima de miedo entre el personal. La doctora Emma Runswick, representante del BMA, denota que el temor al acoso y la violencia crece cada día.
Factores que Contribuyen a la Violencia
El descontento por las largas esperas para recibir atención médica, junto con estrategias mal dirigidas de comunicación en torno a la COVID-19, han empujado a los pacientes a reaccionar de manera agresiva. La creciente desconfianza hacia los trabajadores de salud, agravada por teorías conspirativas, intensifica esta problemática.
La Necesidad de Cambios Inmediatos
Aunque el departamento de salud ha emitido declaraciones de «tolerancia cero» ante estos comportamientos, muchos trabajadores aseguran que las medidas no se aplican de manera consistente. Expertos han subrayado que los registros oficiales de violencia pueden no reflejar la realidad, lo que pone en jaque la seguridad de los trabajadores.
Responsabilidades Institucionales
El secretario de salud y servicios sociales, Wes Streeting, ha reconocido estas preocupaciones, prometiendo intensificar los esfuerzos para abordar la violencia y el acoso en los hospitales. Esto incluye medidas para identificar rápidamente a los agresores y mejorar el entrenamiento del personal para responder ante estas situaciones.
Las estadísticas son innegables, y la protección del personal de salud no puede seguir siendo una promesa vacía. La situación requiere acción inmediata para no solo devolver la seguridad al entorno laboral, sino también restaurar la confianza de los pacientes en el sistema de salud.
