A prepararse: los bancos se adaptan ante el paro general del 19 de febrero
Ante el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) para el próximo jueves, los bancos están ajustando sus estrategias para asegurar la continuidad de los servicios financieros, tanto presenciales como digitales. Las entidades están comprometidas a facilitar que los usuarios puedan llevar a cabo sus operaciones con la mayor fluidez posible.
Respuesta bancaria al paro general
La Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), junto con otras asociaciones del sector, anunció que los usuarios podrán realizar pagos, transferencias y diversas gestiones a través de canales digitales como home banking, billeteras virtuales y aplicaciones móviles. Esto asegura que, incluso si algunas sucursales no funcionan con normalidad, las operaciones se puedan gestionar de manera ágil y segura, disponible las 24 horas.
Disponibilidad de cajeros automáticos
Las entidades también señalaron que se reforzará la recarga de cajeros automáticos para garantizar que haya suficiente efectivo disponible. Además, se habilitarán múltiples puntos de extracción en supermercados, estaciones de servicio, farmacias y otros comercios. Para utilizar estos servicios, será necesario presentar el DNI y la tarjeta de débito.
El conflicto tras el paro
La adhesión del gremio bancario a esta medida de fuerza se fundamenta en el rechazo a la reforma laboral que se discutirá en la Cámara de Diputados. La Asociación Bancaria sostiene que este proyecto perjudica a los trabajadores, debilitando la estabilidad laboral y favoreciendo la precarización de las condiciones de trabajo en beneficio de sectores económicos concentrados.
Un llamado a la acción
Desde la asociación, se hace un llamado a diputadas y diputados, así como a gobernadores y fuerzas políticas, para que comprendan que ninguna reforma que atente contra los derechos de los trabajadores puede ser legitimada sin su consentimiento. Subrayan que son ellos quienes sostienen el funcionamiento del país, generando riqueza y dinamismo económico.
“No pueden imponernos normas que deterioren nuestra calidad de vida sin considerar la voz de quienes serán directamente afectados”, concluyeron en su comunicado.
