El Secreto Bajo Tierra: Cómo las Lluvias Desnudan el Deterioro Urbano en Córdoba
Las recientes lluvias en Córdoba han dejado una estela de caos, pero los efectos ocultos del agua podrían ser aún más preocupantes. El agua no solo empapa las calles, sino que también penetra en las entrañas de la ciudad, expidiendo problemas que se desarrollan lejos de la vista.
Las intensas lluvias que azotaron a Córdoba, como la del 8 de enero, no solo provocaron inundaciones visibles; también desataron un deterioro silencioso en la infraestructura subterránea de la ciudad. Las fisuras, juntas abiertas y baldosas sueltas facilitan la infiltración de agua que, con el tiempo, puede provocar colapsos inesperados en la superficie.
Detrás del Colapso: Un Informe Revelador
Un estudio reciente de la Fundación Relevando Peligros, solicitado por Perfil Córdoba, reveló que los socavones no son incidentes aislados, sino resultados de una infraestructura envejecida y mal mantenida. “Las lluvias no causan estos problemas, simplemente los hacen visibles”, explicó Germán Vicentini, vicepresidente de la fundación y autor del informe.
La Urgente Necesidad de Control
La investigación destaca que el crecimiento urbano en combinación con una gestión del agua ineficaz ha exacerbado la situación. La creciente impermeabilización del suelo ha aumentado el volumen de agua que escurre, lo que sobrecarga sistemas no diseñados para soportar tales caudales. Esta presión adicional deteriora aún más las cañerías y estructuras subterráneas, aumentando el riesgo de colapso.
El Rol del Mantenimiento y la Ejecución
Guillermo Assandri, antiguo director de Obras Viales, coincidió en que los hundimientos pueden ser prevenidos mediante una correcta ejecución y control de las obras. “Las zanjas, el relleno y la compactación son cruciales en proyectos de desagües y redes”, afirmó.
Desigualdades en el Suelo Cordobés
Assandri también destacó que, mientras que en algunas zonas predominan suelos arenosos, en otras existen suelos loéssicos que pueden colapsar si están húmedos. Sin embargo, subrayó que el correcto manejo de la infraestructura es un factor clave para evitar problemas.
Falta de Información y Planificación
El geólogo Ricardo Astini añadió que una falta de cartografía detallada del subsuelo limita la capacidad para prevenir hundimientos. “La ciudad creció sin un conocimiento profundo de su infraestructura subterránea, lo que complica la prevención de colapsos», afirmó.
Impactos de la Urbanización
Las vibraciones constantes del tráfico y el agua en las redes de servicios también contribuyan a la debilidad del subsuelo. Astini destacó que cada nuevo pavimento y urbanización aumenta la tensión en un sistema ya vulnerable.
Responsabilidades Claras para el Futuro
Las normativas actuales son claras respecto a la responsabilidad del mantenimiento del suelo urbano. El municipio es el último responsable de garantizar la seguridad de calles y veredas, pero también se espera que los frentistas mantengan las veredas en condiciones adecuadas.
Una Fiscalización que Falta
La falta de una oficina que controle la correcta ejecución de obras en las calles, mencionada por Assandri, agrava aún más el riesgo. Sin una supervisión efectiva, cada lluvia fuerte se convierte en una amenaza latente.
Socavones Notables en los Últimos Años

Enero 2024 en Av. Vélez Sarsfield y Ángelo de Peredo: Hundimiento de casi 30 mts; operativo de emergencia; corte parcial de tránsito.
Octubre 2024 en Av. Vélez Sarsfield y Mónaco: Automovilista cae en un socavón.
Noviembre 2024 en Caseros y Paso de los Andes – Bº Alberdi: Patrullero “tragado” por un hundimiento.
Diciembre 2024 en Garibaldi y Libertad – Bº Pueyrredón: Socavón inundado; corte de energía necesario por el riesgo.
Ante la rápida expansión de la ciudad y la ineficiencia en la gestión de la infraestructura, el verdadero desafío que enfrenta Córdoba no es solo reparar los daños visibles, sino anticiparse al deterioro que se desarrolla por debajo de la superficie.
