Descubre el Arte Íntimo de Miguel Pablo Borgarello y Elisa Damar en el Museo Tamburini
La reciente exposición “Un taller compartido: Borgarello y Damar” invita a sumergirse en la vida y obra de una pareja que transformó su convivencia en un legado artístico único.
El Legado Oculto de Dos Artistas
La muestra, inaugurada en el Museo Tamburini, revela la historia y los tesoros que la familia Borgarello ha preservado con dedicación. Sebastián Pastorino, curador de la exposición, compartió cómo este patrimonio familiar, que estuvo al borde del olvido, fue descubierto tras años de trabajo y restauración.
“Conozco a la familia desde hace 15 años. Un día me dijeron: ‘Tienes que ver, porque hay varios cuadros’. Al acceder a un cuarto en el subsuelo, descubrí un mundo guardado con esmero por el hermano menor de Miguel Pablo”, recuerda Pastorino.
Un Viaje de Rescate y Redescubrimiento
Este meticuloso rescate duró cinco años, culminando en una impresionante colección de 400 obras que reflejan el profundo impacto de esta pareja en San Francisco y más allá. Borgarello y Damar se desempeñaron como directores de la Escuela Municipal de Bellas Artes durante 25 años, creando juntos un diálogo artístico cotidiano.
Cerca de 230 obras podrán apreciarse en el Museo Tamburini hasta junio. La visita promete una inmersión en la vida y trabajo de estos artistas.
Un Arte que Va Más Allá de la Pintura
La colaboración entre Borgarello y Damar trasciende lo personal; se convirtió en un pilar profesional. Mientras Miguel Pablo era conocido por su reticencia a vender sus obras, Elisa actuaba como la fuerza económica de la pareja.
“Miguel Pablo era celoso con sus creaciones y eso permitió que hoy disfrutemos de una parte significativa de la colección», explica Pastorino. “Elisa proporcionó sustento vendiendo sus obras, fomentando el intercambio artístico con contemporáneos como Malanca, Spilimbergo y Berni”, agrega el curador.
Una Conexión Artística Profunda
La exposición en el Museo Tamburini está organizada en secciones que presentan distintos aspectos de su vida y obra. Desde un taller que recrea su cotidianidad hasta un área dedicada a las obras que han intuido sus sueños y preocupaciones, como señala el equipo curatorial.
“El grabado en Borgarello no es simplemente una técnica; es una búsqueda de identidad que resuena con el paisaje, manifestando sus sueños”, explica el equipo de investigación conformado por Carina Cervigni, Azul Cooper y Agustina Casalle.
Inauguración de la muestra. Durante la apertura, Sebastián Pastorino guió a los asistentes a través de los diversos espacios y obras que componen esta emocional exhibición.
