El Senado aprobó de manera contundente el proyecto de Reforma Laboral, junto con la reforma del Régimen Penal Juvenil, que establece la imputabilidad a partir de los 14 años. Asimismo, la Cámara de Diputados ratificó el Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, evidenciando un renovado empuje político por parte del oficialismo. Estos logros destacan no solo el aumento de su representatividad en el Congreso, sino también una estrategia más efectiva de negociación.

Un camino de acuerdos clave

Para alcanzar estos triunfos, se establecieron transacciones esenciales para garantizar el apoyo de legisladores. En particular, se realizaron concesiones a los gobernadores en relación con el Impuesto a las Ganancias, lo que resultó en un respaldo significativo al oficialismo. Esta jugada política permitió al Gobierno evitar una potencial derrota que habría tenido consecuencias devastadoras.

El poder de los sindicatos

Las concesiones también se extendieron a los sindicatos, en lo que podría considerarse un movimiento para mantener la estabilidad de sus líderes. Según fuentes cercanas, Patricia Bullrich expresó su desacuerdo con estas decisiones, recordando su complicada experiencia como Ministra de Trabajo. En este contexto, Diego Santilli jugó un papel fundamental negociando con los gobernadores y sindicatos, dejando claro que sin estas alianzas, las reformas no habrían prosperado.

Escenarios de triunfo y repudio

El miércoles se vivieron dos claros escenarios de victoria para el Gobierno: uno político, con la aprobación de las reformas; y otro cultural, que se manifestó en las calles. La movilización organizada por la CGT y varios sectores de la izquierda expuso comportamientos provocadores que, lejos de respaldar sus demandas, hicieron evidente la crisis de liderazgo en el sindicalismo. A medida que la violencia y los disturbios se desataban, muchos líderes sindicales optaron por retirarse, evidenciando su incapacidad para controlar la situación.

Un cambio cultural de fondo

La respuesta del público ha dejado en claro un cambio cultural en la sociedad que busca apartarse de la violencia política. La ciudadanía está cansada de la agresión constante y, si el peronismo no toma nota, el futuro se vislumbra oscuro. Las posturas anacrónicas de ciertos sectores, lejos de presentar una solución, parecen acercarlos a la irrelevancia.

Desafíos económicos y preocupaciones globales

A pesar de los logros políticos, la economía continúa estancada, con una inflación en aumento. La implementación de la reforma laboral será efectiva solo si hay un crecimiento económico. A pesar del respaldo verbal del Fondo Monetario Internacional, la misión que visitó Buenos Aires expresó sus reservas, lo que indica que el Gobierno no puede permitirse tropezar en este momento decisivo.