El Sacerdote Munir Bracco Cuestiona la Reducción de Imputabilidad en Adolescentes
El sacerdote católico Munir Bracco plantea una crítica contundente a las iniciativas legislativas que proponen bajar la edad de imputabilidad en jóvenes, en el contexto de un creciente debate nacional sobre la seguridad y la juventud.
Un Llamado a la Reflexión sobre el Código Penal Juvenil
Bracco, en una reciente entrevista en el programa “6 en punto” de PUNTO A PUNTO RADIO (90.7 FM), destacó que la reforma del código penal juvenil es necesaria. Sin embargo, subrayó que la solución para frenar el delito no se encuentra en la simple modificación de la edad de imputabilidad. «El problema es grave y merece atención, pero enfocarnos solo en cifras nos desvía de las causas profundas que generan estas problemáticas», afirmó.
El sacerdote enfatizó que el actual panorama de inseguridad es el resultado de un largo abandono por parte de los líderes políticos y la sociedad. «Se llega a este punto por desinterés. El Estado se ha alejado de los barrios, el narcotráfico ha tomado el control y la educación no ha sido una prioridad», explicó Bracco, añadiendo que la desregulación del consumo de drogas ha potenciado la situación.
Un Enfoque que Fracasa en la Reparación
Bracco tildó de «facilista» la idea de aplicar penas de adultos a menores. «Parece que se actúa más desde la venganza que desde el deseo de restaurar y reparar. No creemos en la venganza; creemos en la restauración. Claro, esto es más complicado y requiere de trabajo en educación y contención en los barrios», argumentó.
El sacerdote también mencionó investigaciones en neurociencia y recomendaciones de organizaciones como UNICEF, que indican que la maduración psicológica de los adolescentes no está plenamente desarrollada. «Un joven de 12 o 13 años, incluso si tiene acceso a información, no cuenta con la madurez emocional necesaria. Si está en situación de vulnerabilidad, su capacidad de juicio disminuye», advirtió.
Bracco concluyó asegurando que sus opiniones provienen de un contacto constante con la realidad social, trabajando mano a mano con diversas instituciones. «No hablamos desde un escritorio; estamos en el día a día, enfrentando las limitaciones y desafíos que presenta nuestra comunidad», afirmó con convicción.
