La Lucha de los Trabajadores de Fate: Desalojo Inminente y Un Futuro Incierto
Un grupo de operarios de la planta de neumáticos Fate mantiene una ocupación pacífica tras el cierre sorpresivo de la fábrica, generando un ambiente de incertidumbre y esperanza entre los trabajadores afectados.
La reciente decisión de cierre de Fate ha dejado a más de 900 empleados en una situación alarmante. Adrián Aguilar, un operario con dos décadas de experiencia, relató en el programa “QR!” de Canal E cómo un grupo de trabajadores ha decidido quedarse en la fábrica, incluso subiendo al techo, ante la inminente orden de desalojo.
“Estamos aquí para defender nuestro esfuerzo y trabajo”, expresó Aguilar, enfatizando que su permanencia no es solo una medida simbólica, sino una respuesta a la incertidumbre sobre el futuro laboral de sus familias tras el cierre inesperado de la planta.
Un Cierre Sorprendente y Sus Consecuencias
Los empleados de Fate se encontraron con candados en la entrada, así como un aviso de cese de actividades, al regresar de sus vacaciones. Aguilar remarcó que los trabajadores llevan días sin recibir información clara sobre las razones detrás de la decisión empresarial. “No deberían ser utilizados como peones en un conflicto entre la empresa y el Gobierno”, advirtió.
Impacto Personal y Familiar
A los 41 años, Aguilar no solo se enfrenta a la pérdida de su empleo, sino también a la responsabilidad de mantener a su madre jubilada y a sus tres hijos. En este contexto, cuestiona la perspectiva de aceptar una indemnización como única solución, ya que el complejo panorama económico enfrenta a muchos a la dificultad de encontrar nuevos empleos en el área industrial.
Preocupación por el Desalojo y Conversaciones Abiertas
La amenaza de un desalojo inminente ha intensificado la angustia entre los trabajadores que aún permanecen en la planta. «Estamos alrededor de 150 personas dentro de Fate, muchos distribuidos en diferentes secciones para estar alerta ante cualquier movimiento», afirmó Aguilar.
A pesar de que han iniciado diálogos con autoridades provinciales y nacionales en el marco de una conciliación obligatoria, la situación sigue siendo incierta. Aguilar recordó que en ocasiones anteriores, tras procesos de conciliación, muchos trabajadores fueron despedidos al finalizar las negociaciones.
